México es la mayor economía hispanohablante del mundo y una de las dos más grandes de América Latina. El nearshoring está reconfigurando las cadenas de suministro de Norteamérica y atrayendo inversión industrial a polos como Monterrey, Querétaro y el Bajío, lo que multiplica las oportunidades B2B en manufactura, logística, tecnología y servicios profesionales que acompañan esa expansión.
Vender a empresas mexicanas tiene sus propias reglas. El trato es más formal y relacional que en España o Argentina: el uso de usted sigue siendo la norma en industria, banca y gobierno corporativo, mientras que el sector tech tutea sin problema. La confianza se construye en la conversación, no solo en el correo, y estudios del sector coinciden en que los ciclos de decisión se alargan cuando no hay un interlocutor que dé seguimiento personal constante.
El otro rasgo diferencial es WhatsApp: con más de 9 de cada 10 usuarios de internet mexicanos en la aplicación, WhatsApp Business es un canal de seguimiento comercial casi obligatorio una vez abierta la conversación. Y para equipos que operan desde Europa, el huso de Ciudad de México (7 horas menos que Madrid) obliga a diseñar cadencias y ventanas de llamada pensadas para la tarde española.